RPH-100 / RPH-101


__________________

RMV-100 / RMV-101


__________________

PR-100
PR-101
PR-102


__________________

__________________


__________________



__________________




Cuando se disuelve en agua un producto de tratamiento basado en cloro activo (hipoclorito, tricloro-isocianúrico,etc.) se establece un equilibrio químico entre el ácido hipocloroso (HClO) y los iones hipoclorito (ClO-). La concentración relativa de ambas especies se modifica de forma drástica cuando el pH varía de 6.5 a 8.0. Puesto que la especie con mayor capacidad de tratamiento es el ácido hipocloroso (HClO), se entiende fácilmente que el pH del agua de una piscina no pueda estar en valores por encima de 7.4-7.6 puesto que en caso contrario, sería necesario mantener niveles de cloro libre residual muy altos para garantizar un correcto nivel sanitario del agua. Por ejemplo: tendríamos prácticamente el mismo grado de desinfección manteniendo 1 ppm de cloro libre residual a pH 7.2 que manteniendo 4 ppm a pH 8.0.

La formación de incrustaciones calcáreas en la piscina es debida a la precipitación del calcio y magnesio del agua en forma de carbonatos.
Existen varios factores que afectan a este fenómeno: dureza total del agua (concentración total de calcio y magnesio en el agua), pH, Alcalinidad total, Temperatura y Sólidos totales disueltos (TDS).
La tendencia del agua a formar incrustaciones calcáreas, o por el contrario, su potencial corrosividad pueden determinarse mediante su INDICE DE SATURACIÓN (Langelier).

INDICE DE SATURACION (I.S.) = pH + A + D + T - 12.6

 

Agua nivelada (I.S. = 0)
Agua con tendencia corrosiva (I.S. < 0)
Agua con tendencia a incrustaciones calcáreas (I.S. > 0)
Rango óptimo: -0.3 ... +0.3
Rango aceptable: -0.5 ... +0.5

EJEMPLO: ¿qué pH sería el adecuado para una agua con los siguientes parámetros analíticos?

Dureza: 400 ppm CaCO3
Alcalinidad total: 200 ppm CaCO3
Temperatura: 28ºC