Cuando
se adiciona cloro al agua, éste se hidroliza rápidamente
para dar ácido clorhídrico y ácido hipocloroso. El
cloro (Cl2), el ácido hipocloroso (HClO) y los
iones hipoclorito (ClO-) coexisten en el equilibrio,
dependiendo las proporciones relativas de todos ellos de
la concentración total, del pH y la temperatura del agua.
Lógicamente, ocurre los mismo cuando el agente que se añade
es hipoclorito sódico (lejía, "cloro líquido")
o derivados del ácido cianúrico (tricloroisocianúrico, dicloroisocianúrico).
En
condiciones de trabajo normales de la piscina, el pH debería mantenerse
en el rango 7.2-8.0. El pH del agua tiene un importante efecto en la
relación existente entre las concentraciones de las mono, di y tricloraminas,
las cuales coexisten durante el "breakpoint". A pH por
debajo de 7, pueden permanecer concentraciones apreciables de NCl3 (tricloramina)
que no es oxidada por el cloro libre, aumentando su concentración conforme
aumenta la concentración de cloro libre. Conforme va aumentando el
pH, la cantidad de di y tricloraminas comienza a disminuir. Sin embargo,
a pH 8 y superiores las monocloraminas formadas inicialmente coexisten
durante cierto tiempo con el cloro libre, siendo entonces oxidada a
nitrógeno sin la formación de cantidades apreciables de di y tricloraminas,
que son las causantes del conocido "olor a cloro" y las
irritaciones de ojos.
La
eficiencia del cloro como agente esterilizante es prácticamente debida
a la concentración de ácido hipocloroso en equilibrio en el agua.
A la vista
de esta gráfica, se puede establecer que la velocidad de destrucción
de bacterias disminuye rápidamente al aumentar el pH. Si bien este
hecho es cierto, en el rango de pH 7.5-8.0 este disminución es sólo
de 2.5 veces. Por lo tanto, para mantener la misma velocidad de destrucción
de bacterias a pH 8.0 que a pH 7.5 el nivel de cloro libre se debería
mantener 2.5 veces más alto.
El
hecho de que al aumentar el pH disminuya la concentración de HClO no
significa que disminuya el nivel de cloro libre, sino que la velocidad
de reacción es menor. Puesto que la relación entre las concentraciones
de HClO (ácido hipocloroso) y ClO- (hipoclorito) permanecen
constante siempre que se mantenga el pH, si una porción de ácido hipocloroso
se consume en la oxidación de la materia orgánica y en la destrucción
de las bacterias, parte del hipoclorito se combinará con los iones
H+ para formar ácido hipocloroso para mantener la relación
de concentraciones entre ambos. Lógicamente, se producirá una disminución
del cloro libre.
La
velocidad de esterilización aumenta con la temperatura del agua. Por
ejemplo, a la velocidad de destrucción de bacterias a 4ºC es de 2 a
7 veces superior a 0ºC, dependiendo del pH y la concentración de cloro
libre.
El
efecto de la concentración sobre la velocidad de destrucción de bacterias
por un agente desinfectante puede expresarse mediante la siguiente
expresión matemática:
t
.Cn =
constante
donde:
t
= tiempo necesario para destruir un determinado porcentaje de bacterias.
C=
concentración de agente desinfectante.
n
= exponente.
Para
el cloro el valor de n suele variar de 0.5 a 1.5, dependiendo
de la temperatura y el pH. Por ejemplo, si suponemos que en unas determinadas
condiciones de temperatura y pH, el exponente n es igual a 1, el
tiempo necesario para destruir un determinado porcentaje de bacterias
será inversamente proporcional a la concentración de cloro libre en
el agua. (p.e., mitad de concentración implicará doble tiempo).