Para
conseguir estos objetivos es necesario que la piscina disponga de
los siguientes elementos de tratamiento básicos:
-
Una
bomba que permite renovar la totalidad del agua de la piscina
en un máximo de 8 horas.
-
Un
filtro en línea con la aspiración de la bomba para eliminar los
residuos sólidos de gran tamaño, como hojas, papeles, etc.
-
Un
filtro de arena o diatomeas.
-
Rebosaderos
o cualquier otro dispositivo perimetral continuo.
Para
piscinas con lámina de agua superior a los 200 metros cuadrados,
se pueden utilizar skimmers. El objetivo de todos estos dispositivos
es la eliminación de la materia que se encuentra flotando en la superficie
del agua (aceites, maquillaje, etc.).
El
tipo de recirculación es muy importante, sobre todo en piscinas de gran
tamaño. Como norma general, el agua debería recorrer el camino más corto posible.
Por ejemplo, en una piscina rectangular, los impulsores se deberían colocar
a largo de uno de los lados de la piscina situándose los skimmers o rebosadero
en el lado opuesto. No obstante, en piscinas de uso privado el tipo de recirculación
no es un parámetro vital debido al bajo aporte de contaminantes al agua.
Un
sistema de tratamiento químico, que podrá ser manual en el caso de
piscinas pequeñas, mientras que en el caso de piscinas de uso público
deberá ser necesariamente automático. En cualquier caso, los sistemas
de tratamiento automáticos siempre son más efectivos y seguros.
Los
principios que rigen el tratamiento químico del agua de piscina son
similares al del agua potable. La primera etapa consiste en una clarificación
por decantación y filtrado. Esta etapa es seguida por un tratamiento
de desinfección mediante cloro para eliminar las bacterias, olores
y sabores desagradables. No obstante, el tratamiento del agua de
piscina presenta algunas complejidades adicionales debido a que,
en el caso del agua potable, éste sólo debe ser tratada una vez,
mientras que el agua de piscina está continuamente sometida a un
proceso de depuración-contaminación.
De
esta forma, la cantidad de agente desinfectante gasta alcanzar un
nivel de calidad en el agua va a depender de los siguientes factores:
- El
volumen, profundidad y condiciones del agua de la piscina.
- Tipo
de recirculación y frecuencia de renovación del agua.
- Número
de usuarios de la piscina, siendo un importante factor su edad.
- Condiciones
atmosféricas.
- Tipo
de entorno. (p.e., presencia de plantas, arena, etc.).
- pH
y temperatura del agua.
- El
tipo de productos de tratamiento utilizados.