En la electrolisis salina se producen las siguientes reacciones, que presentamos
de manera resumida:

Las reacciones
de generación
de otros tipos de oxidantes muy enérgicos como ozono y radicales
libres tienen lugar en menor porcentaje produciendo una sinergia
de oxidación/desinfección.
La
inyección de 1 Kg. de cloro gas generará 1.66 Kg. de NaCl. La adición
de 1 Kg. de lejía concentrada genera 215 grs. de NaCl. Por otro lado,
la adición 1 Kg. de tricloro-isocianúrico al 90% genera 1.5 Kg. de
sal y 500 grs. de ácido isocianúrico (que obligará a su estricto
control para no aumentar las 75 ppm en el agua).
Las
reposiciones de sal se darán por las pérdidas en el vaso por el propio
uso y, fundamentalmente, por los lavados de filtro y purgas del sistema.
Respecto a este punto conviene que el lavado de filtro así como las
purgas a realizar sean las mínimas necesarias de manera que se aseguren
los parámetros fisico-químicos y bacteriológicos que dictan las respectivas
Comunidades Autónomas. En nuestros últimos contactos con un Departamento
de Sanidad, donde se presentó el sistema de electrólisis salina idEGIS
(I.D. Electroquímica, S.L.), se confirmó que la purga diaria del
5% del volumen del vaso no es un imperativo. Este porcentaje es orientativo
y tiene la intención de asegurar diariamente el estricto cumplimiento
de los parámetros físico-químicos y bacteriológicos. Si un tratamiento
puede garantizar con una purga diaria del 1% los parámetros anteriores
no se tiene que realizar mayor purga, lo que supone al mismo tiempo
un ahorro importante y valioso de agua, así como de energía en el
caso de instalaciones climatizadas.
Respecto
al contenido salino en el agua de baño, la administración no es restrictiva.
La directiva de que se admite un incremento máximo de la conductividad
respecto al agua de entrada de 1 mS/cm, se toma como referencia al
agua inicial a su concentración de sal. Es decir se toma como referencia
el incremento respecto al vaso en el momento de llenado y ajuste
de la concentración de sal (3-6 grs./l.). En la siguiente figura
se muestra la típica instalación de un sistema de electrólisis salina.
En el vaso se adiciona sal para alcanzar un concentración entre 3
y 6 grs./l. de NaCl y que será nuestra materia prima. Al recircular
por el equipo de electrólisis salina tendrán lugar las reacciones
vistas con anterioridad.