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El tratamiento electroquímico de aguas residuales es una tecnología basada en la degradación oxidativa de compuestos químicos a través de reacciones anódicas.
La Ingeniería Electroquímica tiene un amplio campo de aplicaciones. En los últimos años, un campo de la Electroquímica que se está desarrollando con fuerza es el tratamiento de efluentes industriales, al tratarse de un procedimiento muy atractivo para dar solución a los problemas medioambientales de nuestra industria.

Hasta ahora, la tecnología electroquímica había jugado un papel muy importante en la fabricación de materias primas de gran consumo como son el cloro y la sosa, el adiponitrilo, la extracción y refino de cobre y aluminio y la preparación de otros productos como el flúor.

La oxidación electroquímica presenta una serie de características especialmente ventajosas:

  • El sistema es modular y permite por tanto fáciles incrementos de la capacidad del tratamiento.

  • El coste energético depende directamente de la DQO (mg O2/L). En la mayoría de los otros métodos conocidos, el costo energético depende del volumen a tratar y no de la DQO.

  • Permite la desalinización de las aguas tratadas (cloruros, ...). Permite el tratamiento bajo condiciones salinas elevadas.

  • El coste del procedimiento para una disminución de 10 g O2 (es decir, 1L con DQO=10.000ppm), está entre 0.75 y 2 Ptas., en función de la naturaleza del efluente. Estos datos son para una disminución del 95% de la DQO inicial , e incluyen la energía eléctrica, mano de obra, mantenimiento, fungibles, amortización, equipo de cogeneración, etc.

  • No produce contaminación atmosférica.

  • Permite el tratamiento de residuos con una alta toxicidad. Reducciones superiores al 95%.

  • Se recupera hidrógeno (subproducto de electrolisis, figura 2), que puede ser utilizado como fuente para reducciones de compuestos orgánicos o bien como combustible ya que puede representar el 15-20% aproximadamente del coste energético total del proceso.

  • Siendo el único tipo de energía consumida en el tratamiento la eléctrica, para obtener un bajo coste de la misma, es generalmente rentable instalar equipos de cogeneración (7 Ptas./KWh). Así se obtiene un excedente importante de energía térmica (vapor, agua caliente) que se aprovecha.

  • El proceso ELECTROQUÍMICO trabaja a presión atmosférica y a temperatura inferior a 100oC. Seguridad intrínseca. La velocidad de la reacción está comandada por la densidad de corriente aplicada (amperios/m2). Sin intensidad la reacción o tratamiento se detiene. Por tanto fáciles puestas en marcha y paradas del sistema. Fácil regulación de la capacidad de tratamiento (control desde intensidad máxima a cero).

  • El salto de planta piloto a industrial está asegurado y demostrado con el tipo de reactor electroquímico utilizado (filtro-prensa).

  • Este proceso se muestra especialmente interesante en rangos de DQO (mg O2/L): 500/200.000, y con efluentes en los que el tratamiento biológico puede ser un inconveniente (diversidad de efluentes y naturaleza, baja biodegradabilidad, inhibidores, salinidad, rendimiento, ...).